lunes, 27 de junio de 2011

Ultra Trail Sobrarbe 2011. De Ainsa a Plan apurando.

Escribo esto el Lunes pues es la primera vez que tendo acceso a un ordenador  y, espero que a Internet desde que volví de Aínsa. En compensación estoy en la costa disfrutando de una maravillosa vista del mar al amanecer … y en compañía de seres queridos .
Esto comienza el viernes pasado. Salgo rumbo a Aínsa con tiempo de recoger el dorsal con tranquilidad y acudir a visitar a Montse y Quique  en Boltaña.  Casualmente Quique, que trabaja conduciendo autobuses, está encargado de llevar a los corredores desde Plan Aínsa una vez acabada la cena … pero eso es adelantar acontecimientos.
Después de una agradable velada con esos amigos me voy a la cama pronto que el sábado promete.
A las cinco arriba y enseguida rumbo a Aínsa. La carrera esa montada para aprovechar al máximo la luz del día por eso la salida es tan temprano.
Estamos casi los 300, en realidad tomamos la salida 280 según me enteraría después, tomando algo de desayuno en el patio del castillo y dejando las mochilas para Plan.

 También se pueden dejar los bastones para que te los lleven a Lafortunada que es donde empiezan la primera de las dos cuestas importantes.

Yo decido llevar los bastones desde el principio que no me quiero acostumbrar a demasiadas comodidades…
Ya en línea de meta nos dan unos consejos y guardamos un minuto de silencio en memoria de Irene Edo.

Empieza a ser habitual, por desgracia, este tipo de recordatorio de nuestra propia fragilidad antes de empezar cada carrera.
La salida, a las 6:15, es casi neutralizada hasta coger las marcas de la GR a la salida de Aínsa por lo que seguimos a los atletas del CAS que después de un divertido despiste nos dejan en las primeras marcas rojas y blancas de esta Gran Ruta.
Una de las características de esta carrera es que, salvo los 3 últimos kilómetros, el resto del trazado esta marcado todo el año al coincidir su recorrido con la GR 19. Aprovechan la carrera para remarcar algunas partes y limpiarla de maleza y de esa forma se mantiene la senda en buenas condiciones para el resto de excursionistas y para nosotros.
En la salida coincido con Ramón con el que compartí el final de la Jorgeada y que está en bastante mejor forma como me demostrará más adelante.  
Los primeros 24 Kilómetros van siguiendo la vertiente derecha del rio Cinca. Son bastante llanos y nos permite hablar bastante y ponernos al día de entre los corredores que empezamos a ser habituales.
Esta un nutrido grupo de Barbastro de los que conozco de la UTGS a Javier Mur, Miguel Barfaluy y el Sr Ornitorrinco.
En los puntos estratégicos me encuentro a Monrasin haciendo fotos. Me reconoce y me dice “eres incansable ” … y yo me voy pensando que a ver si esta vez hago una mejor posición que la última vez que me vio …
Pasamos un par de avituallamientos y en Lafortunada, donde está el tercero y los bastones, empieza la primera cuesta.
Son 600 metros de desnivel hasta Tella que se hacen bastante bien por el bosque a la sombra.
Me veo mejor en las cuestas que en Canfranc  aunque sigo con un ritmo lento subiendo.
Pasado Tella empieza la segunda parte de la primera cuesta.
En esta parte me encuentro a un grupo de corredores que mantienen una animada conversación aliñada con chistes, no muy buenos para ser sinceros,  sin dejar de subir a un buen ritmo así que me uno a ellos. Entre ellos esta Lucas de 7:45 a quien conocí en Alquezar donde lo pasó bastante mal y Jesús de Anuesport. 
Quien haya corrido las maratones de Zaragoza recordará a Jesús pues es la tradicional liebre de las 4 horas y culpable, con su buen humor y su altavoz, de que mucha gente finalice esa carrera.  
Es un buen grupo, animado y veloz, pero la cuesta se hace más pronunciada y no puedo seguirlos así que me descuelgo con bastante pena…
Esta parte son 840 metros de desnivel. La primera parte por bosque pero en seguida salimos a terreno despejado. El paisaje es espectacular y cuesta imaginar por donde, entre la inmensidad del paisaje, vamos a encontrar el Portillo de Tella que es la cima de esta cuesta.
Esta parte me cuesta más y el resto de los corredores me adelantan sin dificultad pero yo he venido, y más después de Canfranc, mentalizado a acabar de los últimos si no el último.
Cuando, al fin, me doy cuenta de donde está el paso y de lo mucho que me falta me adelanta Ramón.
Habíamos salido a la vez desde Aínsa y después de ir unos kilómetros juntos yo me adelanto.
Ramón es de esa clase de corredores que empiezan como una hormiga y acaban en gacela y ahora está en la mitad de la transformación (o sea en cabra pirenaica, !muy apropiado¡) .
Me cuenta que tenemos que darnos prisa que falta media hora para que cierren el control de Bielsa.
Yo me quedo helado al oírlo. Sabía que iba lento pero no que iba tan mal. Ni en Canfranc ni aquí he llevado reloj (solo en el móvil para emergencias) por lo que me tenía que fiar de lo que me contaban el resto de corredores. Lo hacía fundamentalmente para no agobiarme con los tiempos lo que acaba convirtiéndose en un error. Lo que tengo que aprender es a, conociendo el tiempo de actividad que llevo, darla la importancia que tiene para conocer lo que puedes hacer en cada circunstancia tanto en distancia como en desnivel a superar.
Pero bueno el caso es que veo muy lejos el Portillo de Tella … no puedo mantener el ritmo de Ramón y tengo claro que no voy a llegar al control de Bielsa a tiempo de poder seguir la Ultra.
Son los momentos en que piensas que es una locura en lo que te has metido … en que si esto es duro ya verás en Aosta … en que si ya te lo decía yo …
Consigo centrarme y, sin dejar de de caminar, decido que seguiré hasta Plan, aún fuera de carrera, si me aseguran que puedo encontrar agua por el camino. La intención era entrenar desnivel y si me quedo en Bielsa pierdo la oportunidad de superar otros 1100 metros.
 China chano llego al collado. Aquí todo cambia.
En primer lugar  están el grupo de Jesús con la misma animada conversación y optimismo desbordante. Luego el punto de avituallamiento con la generosidad de los voluntarios que se preocupan de que te sientas a gusto y te hacen fotos sin problemas. Pregunto si podré seguir desde Bielsa a pesar de ir tan tarde y me dicen que voy justo pero en tiempo…
Resulta que a Ramón le habían informado mal justo con una hora de diferencia y eso es justo el tiempo que nos hacía falta para ir dentro de tiempo.
Bastante más animado me lanzo cuesta abajo, que fácil se hace, con Jesús. Al llegar al bosque dejamos de ver señales.
Bueno, la aventura es así y este es otro de los alicientes de este tipo de actividades … con la ayuda de Jesús encontramos otra vez las marcas al tiempo que damos gritos para orientar al resto de los corredores. El espíritu de Jesús siempre tratando de ayudar al resto de corredores a finalizar la carrera me gusta pues es algo que comparto y que es una de las características que me encantan de esta actividad.
Jesús me cuenta que duda entre seguir hasta Plan o quedarse en Bielsa pues tiene que marcar la Extrema Desértica y no quiere agotarse demasiado además de que así puede tomarse  una merecida cervecita en alguna de las terrazas de la plaza.
En animada conversación llegamos a Bielsa. Aquí acaba la Maratón el tope de paso para la Ultra son las dos y para la Maratón las 3.  Son las 13:45 o sea me ha sobrado media hora para el tope de control.
Buen avituallamiento, naranjas frescas, plátanos y frutos secos … Veo a Jesús tomándose su merecida cerveza y me encuentro con Ramón. Ha llegado bastante antes y después de comentar el despiste con la hora salimos juntos a encarar el siguiente tramo.
Esta parte esta cruzada por bastantes riachuelos. Al principio intentamos cruzarlos sin mojarnos pero al final meto los pies directamente en el cauce y aprovecho para beber usando la gorra como vaso. Seguro que en todos los manuales desaconsejan mojarse los pies y las zapatillas en mitad de este tipo de actividad pero yo ya lo probé en el Ibón de Tortiellas hace dos semanas. Te refrescas los pies y ni los pies ni las zapatillas parecen sufrir más de lo habitual.
Ya desde el bosque un corredor del CAS nos indica por donde está el paso y no sé si será por esto el caso es que esta cuesta se me hace bastante llevadera. Aún así me distancio del grupo que va liderado por Ramón y empieza la habitual, para mí, sucesión de corredores que me adelantan. Así veo que Jesús ha decidido seguir en un nutrido grupo en el que está también Lucas. Yo sigo a mi ritmo, lento pero mejor que hace 20 días, entre el bosque y refrescándome en cada riachuelo por el que paso.
Salimos del bosque y ya vemos las banderolas que marcan el paso de Cruz de Guardia al alcance de la mano. Adelanto a Lucas que se encuentra algo flojo. Me acuerdo de que lo vi más o menos así el Octubre pasado y espero que esta vez le vaya mejor.
El dice que no se encuentro muy bien pero que sigue.        
Unos cien metros antes del collado y a la sombra del único árbol que por allí queda un par de voluntarios han montado un punto de avituallamiento extra porteando a hombros el agua y el resto de vituallas que se agradecen especialmente.
Con esa ayuda llego al collado. Allí esta Jesús un tanto preocupado por Lucas así que avisamos a los del punto de avituallamiento que se dedican a seguir su paso con los prismáticos para comprobar que, aunque lento, sigue subiendo.
Son las 4:30 y el cierre de meta es a las 7. Pero eso me da igual ya tengo claro que acabo la ruta y el tiempo me da lo mismo. Así que disfruto del paisaje. Este es el punto más alto de la ruta. Un buen sitio para dedicar unos momentos al recuerdo de quien, sin duda, disfrutaría de estas vistas.
En este punto de avituallamiento  y como novedad tenemos unas deliciosas galletas. Yo, que llevo todo el día con naranjas y trozos de plátanos, no me puedo resistir y me como 4 seguidas … antes de que me llamen el monstruo de las galletas me despido y emprendo la bajada.
 Son 15 kilómetros con una pequeña subida pasado Serveto.  En este pueblo está el penúltimo punto de avituallamiento al que llego bastante bien y muy animado. Enseguida llega otro corredor al que he adelantado un par de kilómetros. Se tumba en el suelo y dice que se retira.
Tratamos de animarle pero no se decide así que sigo con otro chico hacia Gistain.
Es la última cuesta que comparada con las que hemos hecho en insignificante. Justamente en este tramo nos adelanta Lucas. Me quedo asombrado. No solo se ha recuperado sino que va a un ritmo infernal  incluso en las subidas. Con la alegría del que se ha recuperado de un mal trago nos adelanta sonriendo.
Son los últimos kilómetros y algunos de los acompañantes y corredores que han acabado la maratón los han hecho en coche o andando para venir a animarnos.
Pasamos por San Juan  de Plan y empiezan la parte marcada con cintas que nos lleva a Plan.
En esta parte sacamos las últimas fuerzas para entrar lo más honrosamente posible a meta.
Un montón de gente aplaudiendo en la llegada. Pregunto la hora y no me lo puedo creer. He llegado a las 7:15 o sea justo en el límite de 13 horas lo que me sitúa en la última posición. ¡Bien. Voy progresando!
Me dirijo al barril de cerveza donde me dicen que queda justo para el último vaso que comparto con el siguiente corredor en entrar …
No he tenido tiempo de ver las clasificaciones pero calculo que habrán entrado una docena de corredores después del tope horario hasta que entro el corredor escoba.
Según lo que comentaban en la organización de 280 que salimos en Aínsa 140 siguieron a partir de Bielsa. La verdad es que en Bielsa la tentación de dejarlo allí y montar en el autobús que te llevaba a Plan era muy grande y esto propicio que más gente de la que tenía planeado hacer sólo la maratón lo dejará allí.
Algunos con los que coincidí en el autobús siguieron pero se volvieron a mitad de subida por algún problema físico y hubo quien llego tarde al control de Bielsa y no pudo seguir…
Después de  una reconfortante ducha y una estupenda cena vuelta a Ansia conducidos por mi amigo Quique. Allí decido seguir ruta a la playa aunque tengo que parar un par de veces por sueño. Al final llego a las 4:30 de la madrugada pero tengo todo el domingo para recuperarme.
Como resumen la carrera me ha encantado. Tanto el trazado como los paisajes son impresionantes tal vez más “limpios” que la de Canfranc donde la parte de las estaciones de esquí desmerece el resto. La organización inmejorable. Parece mentira que un club tan pequeño pueda organizar una actividad como esta tan bien cuidada en todos los detalles.
Por supuesto la carrera es dura. Comparable a la de Canfranc  aunque pienso que la de Canfranc, al ser más corta pero con más desnivel, se hace más intensa.
Las sensaciones muy buenas. La recuperación bastante mejor que hace dos semanas. Al día siguiente estaba bastante bien sin ninguna molestia.
 Estoy contento de haberme apuntado a esta carrera y a la de Canfranc pues me he podido dar cuenta de lo distinto que son los kilómetros en montaña.  Estar en una cuesta subiendo lentamente con una barrera horaria que cumplir y poderlo gestionar sin perder el control es algo con lo que me tendré que enfrentar en el Tor.
Me imagino que el Tor puede ser como hacer una ruta tan larga como la de este fin de semana pero con el desnivel de Canfranc seis días seguidos ...
P.D.  Estoy en la playa disfrutando de unos cortos dias de vacaciones pero sin mi equipo y subiendo esto desde una biblioteca municipal pero, no se porque, no puedo subir fotos ... cuando pueda relleno esto con alguna fotillo ...
16 de abril de 2012
 Hoy viene María contándome que le han dado una charla en el instituto Medina Albai-da donde estudia sobre deporte. Se la ha dado un tal Jesús. Un tío muy majo y hablador que corre en montaña y organiza carreras... De repente me doy cuenta de que conozco a ese corredor y se lo digo a María. Al enseñarle las fotos que Jesús me doy cuenta de que tengo esta entrada sin fotos así que aprovecho para "decorar" un poco esta entrada.

domingo, 12 de junio de 2011

Baño de montaña y de humildad en Canfranc

Había leído que la carrera era dura y tenían razón. De todas las que he hecho hasta ahora es, a pesar de no ser la más larga, la más dura. Pero es que aquí no cuenta tanto la distancia, 42 kilómetros,  como el desnivel, 4500 metros de ascensión acumulada lo que da, ya que empieza y acaba en el mismo sitio, un total de  9000 metros de desnivel acumulado.
Como dice Bernabé, su organizador, es una carrera por montaña no en montaña y la diferencia radica fundamentalmente en que pasas por las cimas de las montañas. Esto hace que el desnivel sea brutal. Pero bueno eso era, sobre todo, lo que había ido a buscar.

Llego el viernes a tiempo de recoger el dorsal. El propio dorsal da una idea del tipo de carrera nada "pija" en la que estoy.
El dorsal consiste en un trozo de plástico con la inevitable marca publicitaria y el
número escrito a mano con rotulador indeleble. ¡Genial esto tiene buena pinta!
En la cena coincido con Pedro otro corredor de Zaragoza que también es novato en esta carrera y con el que comparto dudas y expectativas. Luego una breve charla explicando el trazado y dando algunas recomendaciones sobre todo en la bajada de la Moleta y pronto a la cama que el sábado promete.
El sábado temprano arriba y a buscar un sitio para desayunar en Canfranc estación. Al final tengo que acudir al albergue Pepito Grillo pero merece la pena empezar una
actividad de estas características bien desayunado.

Estiramientos y la salida en la carretera. Veo una cara que me suena de los videos que he visto del Tor des Geants y alucino ... si es Salvador Calvo el corredor que quedo segundo en la primera edición del Tor y yo no me puedo creer que vaya a compartir carrera con alguien de ese nivel. 
En la salida un minuto de silencio por Armando una persona muy querida en la zona que murió el año pasado. Y luego una cosa que no había visto nunca. ! El organizador pasa lista de los participante uno a uno ¡
Vamos diciendo nuestro número de dorsal en orden para comprobar que estamos todos. En total 72 creo recordar más que en años anteriores. Una vez comprobado que estamos todos se da la salida y a trotar.
Cruzamos el pueblo luego el río por un estrecho puente donde esta Bernabé que nos despide uno a uno y al bosque por el sendero de zetas que sube junto a la tubería. Esta tubería viene del pantano de Ip y en tiempos había una carretilla a su lado por la que subían materiales y personas hasta la carretera que comunicaba con el embalse.
Es una subida para la que voy preparado, al menos mentalmente, por lo que me
mantengo en la hilera sin problemas. Salimos del bosque antes de lo que esperaba
y nos lanzamos a atacar la cima de la Moleta.
Esta empinado y enseguida empezamos a ver a los primeros bajando por el mismo camino a una velocidad envidiable comparaba con mi lento subir andando por la cuesta.
Llego a la Moleta y el control anuncia “9:55 número 10” o sea casi dos horas para los primeros1500 metros de desnivel.

En la Moleta la vista es espectacular, la verdad es que las vistas son espectaculares
durante toda la carrera. Pregunto cuanta gente falta por pasar y me dicen que unos 15. Bueno esta claro que voy en el furgón de cola. En los primeros tramos de bajada veo a un corredor bajando despacio apoyado de pies y manos. Me dice que no esta acostumbrado a esas pendientes y que es la única forma en la que baja seguro. Le ofrezco ayuda pero no la necesita y me voy pensando que eso es precisamente lo que se debe hacer.
En todo momento tienes que ser tú el que controle la actividad y no dejarte llevar por lo que los demás hacen.
Un poco más abajo se cruza un sarrio delante de mí a toda leche y con una seguridad envidiable.
Seguimos de bajada pasando por la fuente Elvira donde echamos unos buenos tragos cumpliendo con la recomendación de Bernabé.
Allí me junto con un chaval de la zona que baja al mismo ritmo que yo y empezamos a
charlar sin perder comba. El lleva una sudada superior a la mía, que ya es decir, y me cuenta que va con algo de fiebre. Esto acabará pasándole factura y no podrá completar el recorrido largo al sufrir mareos cerca de Somport. Charlando animadamente pasamos por la caseta del vasco y por un curioso túnel hasta llegar al control de Picaube.
Allí me entretengo un poco más de la cuenta y mi compañero sigue camino.
La ruta continúa por debajo del Coll de Ladrones para encarar la subida al siguiente pico La Raca.
Para esta subida ya no estaba preparado y se me hace eterna. Después de los 1500 metros de la subida a la Moleta estos mil y pico se hacen muy duros. Tengo que ir parando a ratos para recuperar resuello hasta que llego a la cumbre. Me dan un vaso de agua y me toman el dorsal. Y otra vez a bajar. Esta vez voy solo.
La bajada es por las pistas de esquí que ahora son un canchal bastante cómodo de correr aunque no muy bonito...Llego a la carretera y al control de Somport.
Se que en este control si no llegas antes de las 3 tienes que seguir por la ruta corta. Yo no llevo reloj salvo en el móvil pero no lo he consultado en toda la carrera pues por mucha presión que me meta no puedo ir más deprisa de lo que voy.
Pero en el control no ponen ningún problema para que siga con la larga. 

Por un sendero precioso llego a Candanchu y allí empieza otra cuesta interminable. Arriba veo a otro corredor al que poco a poco doy alcance ya en el collado. Es un chaval de valencia que tiene problemas con el estomago y no ha conseguido comer nada en toda la carrera.
Esto es una puñeta pues en una actividad tan exigente como esta es importante comer algo aunque sea en pequeñas dosis a la vez que tienes que hidratarte constantemente. Salvo ese problema esta bien así que me lanzo en la bajada hasta la olla de Estiviellas. 

Otro sitio precioso por el que pasamos y ya he perdido la cuenta.
La pradera esta cruzada por un riachuelo que a estas alturas me cuesta saltar y toda la hierba esta empapada de agua por lo que acabo con los dos pies empapados. A pesar de esto no noto ninguna molestia.
Hasta ahora solo he sufrido un par de torceduras sin importancia y un tirón en el muslo de la pierna derecha que he conseguido manejar sin mucho  inconveniente.
Si no fuera por lo que me cuesta subir... diría que estoy hecho un chaval...
Queda la subida al Coll de Estiviellas. Subida no muy larga pero sin sendero. No tengo fuerzas para subir de frente así que me tengo que inventar las zetas.
Enseguida me adelanta otro corredor. A estas alturas ya me da lo mismo pues ni
siquiera puedo usar esa competitividad para sacar más fuerzas de mis piernas.
Lo cierto es que subo lento. El valenciano, que resulta llamarse Javier, se acerca y
acabamos llegando  juntos al pie del collado. Él se para a descansar pero yo no puedo
pararme pues sé que si lo hago me quedare helado, empezare a temblar y a perder el control así que llego solo al control del collado.
Un poco de agua y unas almendras cortesía de los amables voluntarios me ayudan a reponerme. Les pido que me hagan unas fotos y me confirma que somos los
últimos.
A partir de aquí sé que queda una larga bajada y me lanzo por la senda.
Al poco se ve Canfranc abajo pero es sólo un espejismo pues el camino desciende muy
lentamente y la bajada se hace interminable.
Es un tramo muy trotable pero a estas alturas ya no puedo trotar mucho rato seguido ni de bajada y voy alternando trote y andar rápido. Al final en una revuelta me topo con la carretera y el pueblo.
Aun tengo que bajar todo el tramo del pueblo y llegar al polideportivo entre los aplausos y ánimos de los vecinos y corredores.
Unas niñas con la sinceridad de su edad y con un criterio que espero cambien me dicen "! pues a buenas horas llegas tú !".
Llego contento y cansado. Saludo a Monrasin que me indica que he llegado a las 18:24 o sea fuera de tiempo oficial (aunque eso no parece importar lo más mínimo ni a mí ni a nadie).
Estamos hablando un rato de carreras y blogs cuando llega el último así que grabo el video de su llegada.

Esta tan contento como yo y en pocos minutos empezará a comer con normalidad.

Antes de la cena aprovecho para hablar con Bernabé que me cuenta que la carrera ha ido muy bien sin ningún incidente y me habla del origen de esta carrera.
Resulta que para prepararse para sus competiciones venia todos los años a esta zona y realizaba una ruta que es la que hemos hecho nosotros.
Yo me quedo pensando lo duro que tiene que ser hacer esta ruta sin avituallamiento y solo pero si de algo me he dado cuenta en Canfranc es que hay gente muy fuerte y muy preparada para este tipo de carreras.

Me encuentro con Salvador en el pabellón y aprovecho para pedirle que compare la ruta que acabamos de hacer (él en la mitad de tiempo que yo) con alguna de las etapas del Tor. Me tranquiliza cuando me dice que es comparable si no con la más dura si con varias de ellas pero que lo difícil del Tor es que son varios días seguidos. También me comenta lo difícil que es contar con 6 días seguidos de buen tiempo en esas montañas la que hace aconsejable ir con algo de tiempo de sobra.
La cena con la entrega de premios es divertida y familiar… con los organizadores
subidos al podium ... y todo el mundo hablando de lo bien que lo ha pasado y de futuros proyectos.
La gente con la que ceno continúan con la carrera del Tozal de Guara para aprovechar el viaje desde Valencia.
Quedamos en compartir fotos , visitar nuestros blogs y nos despedimos hasta la próxima.
En resumen necesito mejorar bastante en las subidas pues se nota que es algo que no he entrenado casi nada. El material a llevar lo tengo bastante pillado.
Yo soy más burro de carga que gacela y eso hace que llevar algo de peso extra aunque luego no lo use no sea un gran inconveniente pues mentalmente me hace sentirme
más seguro.
Buenas sensaciones pues he podido acabar la carrera a pesar de lo que me costaba superar las cuestas.
La siguiente prueba de estas características será la UTS.
A ver como se me da.
Clasificaciones 

jueves, 9 de junio de 2011

Sombras, mentiras y proyectos

Es una foto que me saco un amigo hace poco.
Creo que me gusta porque muestra esa gran verdad relacionada con la imagen que de nosotros mismos queremos dar a los demás y, a veces, incluso a nosotros mismos.
Esa especie de juego de sombras chinescas que te permite reinventarte de nuevo otra vez... ese juego que tanto me gusta y que ya no se si es una forma de evitar madurar... o simplemente la única forma de vivir que puedo soportar... o de sentirme vivo a base de desprendimientos de rutina... no se
Es algo a lo que se presta esto de escribir un blog... que no deja de ser una sombra amañada para dar una buena imagen del autor...
Lo bueno de esto es que acabas por querer ser tal y como te ves reflejado en la pared  y todo este juego termina siendo una forma sutil de intentar ser mejor… por el camino de ser simplemente más feliz.

Pasado Ronda me toco centrarme en los exámenes de inglés hasta finales de Mayo. Una vez pasados y sin resultados todavía vuelvo a trotar... primero los paseos de 10 Kms en la ribera del Ebro que es el circuito que sigue sin aburrirme y que considero el paseo básico.
Tras las primeras sensaciones extrañas de las vueltas a empezar vienen las buenas sensaciones … otra vez me siento ligero y tranquilo corriendo … a la vez que proyecto salidas largas por los alrededores o por las zonas del Pirineo o Prepirineo que conozco
Este fin de semana tocaba una salida larga.
La idea inicial era continuar la última salida con Chema antes de Ronda para intentar llegar a Alagón y volver en el autobús pero he leído el post de Monrasin y me he apuntado a la Canfranc - Canfranc de este año.
Se dice que es una carrera dura con pocos participantes. Veo que el año pasado no llegaron a 40 y eso me gusta.
Conozco un poco la zona. En la Moleta estuve con mi padre hace unos años.
Precisamente en la cima se me despego la suela de una bota (unas Boreal Mali para más detalles). Mi padre, que siempre llevaba una cuerda en forma de onda, me la apaño y pude llegar a Canfranc calzado. Recuerdo que bajando por el camino de las zetas junto al tubo pensé que sería duro tener que subir por ese mismo sendero andando.
Ese camino es justo la primera parte de la carrera del sábado.
Por otro lado desde la cima de la Moleta vimos unos caminos por las crestas cercanas que tenían buena pinta y recuerdo que nos quedamos con las ganas de explorarlos algún día… el sábado, con suerte, será ese día.
No tengo mucha información de la carrera así que iré en la furgoneta con todo el material y me dejaré aconsejar en la cena de la pasta.
Intentaré ir lo más ligero que pueda porque soy consciente de que la prueba es más dura de lo que sería aconsejable para la progresión que llevo.
Como progresión para estos meses la intención que llevo es ir aumentando la carga de kilómetros semanales hasta llegar a alguna semana de 150 Km. con desnivel e ir teniendo alguna experiencia de noche en montaña intentando dormir algo en el saco ligero que pienso llevar encima en Aosta para ver que tal se descansa.
La idea es ir preparándome ya sin parones para el Tor aprovechando carreras cercanas o montando alguna salida por Ordesa o la zona de Villanua...no se… se admiten sugerencias.
La Isostar y la Ehunmilak las dejo aparcadas. Mas la primera que la segunda pues ahora que coinciden en fechas me apetece mucho más la de montaña y creo que es más apropiada para el objetivo Tor.
Cuanto más se acerca el día de partir para Aosta más me apetece. La idea sigue siendo ir lo mejor preparado posible sin estresarme y disfrutar lo máximo. Me conformo con llegar a la vez que el colega del video e igual de contento.


lunes, 9 de mayo de 2011

Ronda 2011. 900-101-900

900 Km
Esta vez he tenido que esperar a recuperarme antes de escribir la crónica.
Como quiera que son 900 Km hasta Ronda y tenia que recoger el dorsal antes de las 11 del Viernes decido no arriesgarme y salir el día antes jueves por la tarde.
Voy solo en la furgoneta con los asientos de atrás quitados para dejar sitio a un colchón hinchable donde espero descansar cómodamente.
Tras el cotidiano atasco en Madrid sigo hasta la Carolina donde busco un área de servicio para pasar la noche.
Paro junto a un camión y descubro que tiene encendido un motor para refrigerar la carga que no me va a dejar dormir. Voy junto a otro camión y lo mismo.
Cuando estoy haciendo el tercer intento aparece un guardia civil que, avisado por los camioneros, viene a comprobar si me dedico a robar camiones. Rápidamente deshacemos el malentendido y se va deseándome buenas noches.
Eso solo fue un deseo pues pronto descubro lo incomodo que es dormir en un colchón hinchable pinchado.
Me levanto temprano, desayuno y a seguir. Bonito paisaje por la mañana y llegada a Ronda a las 12:30.
Aparco cerca de la salida y a por el dorsal. Realmente esta carrera tiene sus peculiaridades y una de ellas es el carnet legionario.
Tiene mas importancia que el dorsal, lleva incorporado un dispositivo que se puede leer electrónicamente y necesitas pegar una fotocopia del carnet en el.
Un paseo por Ronda hasta el famoso puente y una caña en el bar de la organización en la meta.
Allí pregunto por un sitio para comer y otro corredor dice que si espero un poco me lleva a un sitio que el conoce y donde pensaba ir a comer el mismo.
Así que, al rato, nos dirigimos al lugar. Durante la comida Paco, que así se llama, me cuanta que lleva varias ediciones de esta carrera en las piernas y que, a sus 55 pasados, espera mejorar su marca personal.
Me da consejos para hacer mejor tiempo pero yo he venido más a tener la experiencia que a finalizar pronto.
Esto es una constante que se repite con todas los marchadores con los que hablo. Cada cual tiene sus propios consejos y una visión muy personal de la carrera.
Desde gente que sale andando y no corre nada …otro que recomienda un masaje en el Cuartel … que si un poco de glucosa me salvo la vez anterior … Se ve que 101 Km dan para mucho.
Siesta en la furgo y por la tarde a la charla de Rafael Romero “Fali”   y Mark Steven Woolley .
El ingles habla de una carrera que hizo en USA llamada BADWATER -217km en Death Valley l un sitio donde hace tanto calor que a veces caen pájaros muertos del cielo por un golpe de calor y donde el necesitaba llevar una gorra llena de hielo para evita daño cerebral por calor.
Fali habla del Tor des Geants  y cuenta cosas que no sabia y que me dejan un tanto preocupado como por ejemplo su recomendación de llevar “cadenas para correr”. Algo que yo ni sabia que existía. 
Cuenta también como consiguió finalizar durmiendo intervalos de media hora donde le pillaba el cansancio…
Luego la típica y esta vez especialmente sabrosa cena de pasta y a descansar. Por el camino coincido con Kiki y Picadrilo dos marchadores que conocí en Alquezar
Buenos deseos para la prueba y quedamos en vernos en ruta. La gente se va de cañitas por la zona de la Alameda pero yo estoy cansado y me voy a la furgo.
101 Km
Arriba temprano. Quiero ir a dejar la mochila en la salida nada más que abran a las 8.
Después de darle muchas vueltas y de escuchar muchos consejos decido usar uno de los dos puntos de entrega de material de los que dispones.
Uno es en Setenil (59 Km) y otro en el cuartel de la Legión (77.5 Km) . Yo mando una mochila con otras zapatillas, ropa de abrigo y camisetas al del cuartel por si acaso.
De paso pienso que me servirá para tener lo necesario para la ducha en la meta.
Con todo listo me dedico a ver el ambiente.
Los 101 de ronda son especiales de eso no cabe duda. El ambiente es definitivamente castrense bastante más que en otras carreras con organización militar como la carrera del Ebro. Muchos militares y ex militares que aprovechan esta prueba para reunirse con viejos compañeros de filas.
Aún así no se hace para nada molesto y también tiene su punto de locura.
La lluvia, que lleva horas amenazando, decide visitarnos unos minutos antes de la salida aunque esto no consigue amilanar a nadie.
Salida primero de las bicis y luego los marchadores.
Parece mentira que se puedan juntar 7000 personas, de ellas más de la mitad marchadores, para hacer esta prueba.
Después de los discursos de rigor y de que un mando de la Legión nos desee que “la fuerza os acompañe” salimos.
Lo típico de una carrera con tanta gente en la que cuesta ponerte en tu “zona”. La gente de Ronda animando … pasamos por el puente nuevo y ya al lío.
La carrera va principalmente por caminos de tierra que en alguna parte estarán embarrados y alguna pequeña parte por carretera.
He decidido ir ligero y los primeros kilometros caen sin dificultad. Llevo una mochila que me dejo Alberto en la que cabe el Camel Back y pocas cosas más y donde he conseguido meter una camiseta de repuesto a base de llevar casi vacío el camel.
De todas formas tenemos agua cada 5 Km.
Yo empiezo trotando todo pues las subidas no son de consideración … el día avanza … el tiempo se estabiliza … sale el sol y ya esta claro que vamos a tener un buen día para correr.
En el Km 35 nos metemos en una zona de bosque. Entre el calor y la humedad ambiente yo empiezo a tener un bajón.
Oigo mis propios latidos y me cuesta seguir trotando. El camino se convierte ahora en una cuesta intratable.
Son 4 Km a la salida de Arriate llamados la cuesta Salinas con un desnivel del 9% y allí me hundo …  todo el mundo me pasa y me cuesta mantenerme en pie.
“Vale Javier. Esto es lo que hay. Sabias que esto podía pasar. Practica lo que predicas. Vamos. Estas donde quieres estar. Es tu elección. Espalda recta. Sonríe. Céntrate en el siguiente paso. Calma. Fuera nubes negras.”
Con estos pensamientos voy pasando el rato. Consigo seguir andando despacio y luego a una velocidad normal. Hay que estar muy fuerte para pasar esta cuesta corriendo!.
A partir de este punto ya no intento correr las cuestas (que además serán de consideración) andando lo más rápido posible para trotar las bajadas y llanos.
Pasan los kilómetros y veo que me estoy recuperando pero he de reconocer que he pasado un mal rato con muchos kilómetros por delante todavía.
Cada vez mejor vuelvo a disfrutar de la prueba a tope. Cuando viene una cuesta a descansar andando y en las bajadas a trotar lo que se pueda.
A estas alturas somos una hilera de gente que nos vamos adelantando unos a otros para coincidir en la siguiente cuesta o punto de avituallamiento.
A la llegada a uno de estos puntos los legionarios se me cuadran. Cuando estoy a punto de decir un “descansen” me doy cuenta de que se cuadran a un corredor que resulta ser un coronel de la Legión.
La verdad es que el trato con los legionarios es insuperable. Casi podías adivinar cuando tocaba el siguiente punto de avituallamiento por los gritos de animo de los legionarios a los participantes.
En Setenil esta el primer punto de recogida de mochilas y comida sólida. Ya llevo más de la mitad y el sol ya deja de apretar.
La carrera esta otra vez bajo control. Disfruto y me acostumbro al paso de los puntos de avituallamiento cada poco.
Llego al 70 Km. donde empieza una bajada de más de 3 Km con 9% que nos deja en el cuartel. En esta parte adelantamos a un padre con su hijo. El hijo se ha dislocado un hombro y lo lleva por dentro de la camiseta como cabestrillo. Les ofrecemos ayuda pero el chaval, que conserva todo su coraje, la declina y el padre le deja tomar sus propias decisiones …
Llego al cuartel de la Legión justo para ver el arriado de bandera.
Que pasemos por aquí explica el porque del pasaporte. A fin de cuentas se meten 7.000 personas en el mismo día en una instalación militar .
Recojo la mochila para sin tocarla, mandarla hacia la meta. En el comedor se puede cenar en condiciones pero yo solo pruebo el caldo que me sienta de maravilla. No se si cambiarme de camiseta o no por eso de no mancharla de sudor pero empiezo a coger frio y me cambio. Siempre me pasa lo mismo a mitad de una actividad de este estilo. Cuando paro me quedo helado.
Me pongo el chubasquero, el frontal y una luz roja que nos han dado y a seguir. He entrado de día (me cuentan que se arría la bandera justo al caer el sol) y salgo de noche.
Creo que me he entretenido bastante aquí pero ¿cuantas veces vas a estar en un cuartel de la Legión…?
En este punto mi ánimo  ha subido considerablemente. Ya vamos más espaciados y en varios tramos voy completamente solo sin ver ni siquiera las luces del anterior.
El camino discurre junto al río con bastantes charcos que se distinguen muy mal con el frontal así que acabo con los dos pies mojados. Pero ya nada puede conmigo.
Me siento invencible y me descubro trotando tan fresco como cuando salgo por la ribera del Ebro y eso que llevo más de 80 Km en las piernas.
Todos vamos en silencio y deprisa. Sabemos que queda poco.
La subida a la Ermita la encuentro preciosa y al finalizar la bajada veo los frontales de los que me siguen como si fueran estrellas en el cielo.  Es la última bajada. Ya solo nos queda la cuesta del cachondeo.
En esta parte observo a una pareja cogidos fuertemente del brazo. Los sigo mirando y descubro que el hombre tiene una tendencia a salirse del camino que no es normal. Cuando llego a su altura descubro que son un ingles ciego y su lazarilla. “No pain. No gain” se van diciendo. Es increíble lo que puede hacer el ser humano. No solo han llegado hasta aquí si no que van a un ritmo envidiable.
En una revuelta veo el puente nuevo… poco a poco la cuesta se acaba y llego a Ronda trotando por las calles entre los aplausos de la gente hasta el puente. Allí deposito el contenido de un paquete que he llevado en la mochilla y, sin poder ni querer controlar la emoción, llego a la Alameda y meta.
Son las 2 horas y 10 minutos de la madrugada del domingo. Llevo de actividad más de 15 horas.
Me sellan el pasaporte y me dan el ladrillo. Mando un mensaje a casa para decir que estoy en la meta y empiezo a temblar de frío.
Me abrigo pero aún así no paro de temblar así que no paro ni a comer algo. Cojo la mochila y a la búsqueda de las duchas y la furgo.
Después de recorrer buena parte de Ronda al  paso de las muñecas de Famosa cuando se dirigían al portal en aquel famoso anuncio de 1970 llego a la furgo a eso de las 4 cansado pero feliz.
900 Km
De vuelta desayuno en Campillos donde coincido con otro corredor también primerizo que ha finalizado en menos de 13 horas. Me sorprende su marca pero me explica que el ni siquiera ha parado en el cuartel.
Creo que se puede hacer esta carrera en mejor tiempo si es eso lo que se busca. En ese caso la clave esta en no parar casi nada en los puntos. Llevar un botellín de agua en la mano fácil de rellenar o cambiar y no camel que te obliga a quitarle la mochila y sobre todo no mandar mochilas para evitar la cola de recogida y entrega.
Un poco más adelante veo un cartel  “comida casera”  “menú del día” y paro.
A la vez que pregunto por el menú me percato que ni siquiera son las 12 pero debo tener tal cara de hambre que me ponen una suculenta y abundante comida sin problemas.
El resto del trayecto lo hago con frecuentes paradas cuando los calambres aprietan y así hasta Zaragoza a eso de las 11 de la noche.
Como en otras actividades de este tipo me sorprende la cantidad de gente que participa y que la finaliza bastantes en más de 20 horas.
La organización encargo 7.000 ladrillos. Pero este año sólo recibío 5.770 por lo que a los últimos 150 en llegar se la van a mandar por correo. Esto quiere decir que casi 6.000 personas han finalizado esta prueba.
Mi impresión es que es una carrera especial no una carrera de montaña al uso y que tiene bastantes alicientes como para hacerla, por lo menos, una vez en la vida.

sábado, 30 de abril de 2011

Vuelta por los montes de Juslibol con Chema

Habíamos hablado varias veces de hacer alguna salida juntos y hoy ha sido el día.
A las nueve cita en Helios y camino de Juslibol.
Chema decide que, como yo soy el que tengo objetivos cerca, se pone a mis órdenes y deja que decida el itinerario que más me convenga para prepararme para Ronda. 
Esto se traduce en hacer una salida no muy larga y que tenga algún aliciente.
El recorrido es el ya conocido de Juslibol, Antenas, Mirador encima de los galachos, Castillo de Miranda y Alfocea.
Por aquí he trotado algunas veces incluso una por la noche con caída incluida pero me sigue gustando el recorrido. 
Tiene bastante de monte siendo cercana y las vistas sobre el Ebro son impresionantes.
Mucho bttero y también corredores y andarines por la zona pues el día se prestaba a salir al monte.
Nada más empezar hemos comenzado a charlar y ya sin parar hablando y corriendo a la vez  ¡incluso en las subidas! 
Proyectos, dudas, sensaciones… sobre esta especie de pasión / deporte que compartimos.
Chema, que tiene mucha experiencia en controlar los ritmos, me dice que vamos muy deprisa pero la verdad es que no consigo regular el paso. 

Llegados a Alfocea decidimos seguir un poco bordeando la valla del campo de maniobras que, a pesar de tener un montón de agujeros, decidimos no cruzar. 
Sigo pensando que por aquí se podría llegar a Alagón no se muy bien si por el monte o siguiendo más cerca del rio.
Como no queremos alargar mucho la salida y no se ve clara un sendero que nos baje al pie del monte volvemos al pueblo para seguir de regreso a Juslibol.
Centro de interpretación con parada en la fuente, que el calor aprieta, y la parte más dura del camino ya de vuelta. En Juslibol evito mirar el autobús y empiezo a notar las consecuencias de haber rodado por encima de mis posibilidades al inicio.
Chema me aconseja que empiece más conservador en Ronda y yo tomo buena nota de su consejo.
Y así llegamos a Zaragoza. Yo cojo una bizi y Chema sigue rodando.
Habrán sido unos 25 Km. en algo menos de 3 horas. Miro en el entrenamiento de Chema y compruebo que el ritmo ha estado por encima de los 9 km/ hora lo que explica mi cansancio final.
Esta semana toca descansar para tomar Ronda con ganas. En la Jorgeada esto me dio buen  resultado así que esta vez haré lo mismo.
Por cierto ya están las fotos de la Jorgeada tanto de la llegada como de la andada.

Os dejo una foto del amuleto que me ha dado María para Ronda.
Es uno de esos legionarios tan castigados por Astérix y Obélix! 
¡Espero volver con mejor aspecto ... !

sábado, 23 de abril de 2011

De Alagón a Juslibol por la GR 99

Esta es una de esas salidas que empiezan siendo un proyecto personal y se van complicando/completando según se van cumpliendo.
La idea original era ir a Alagón y volver con los buses de Agreda a las 14:30 por ejemplo. Pero se fueron apuntando Pilar, Pedro y Joaquín para hacerla en btt … así que al final salimos el sábado a las 10 de la mañana en la furgoneta con 3 bicis desmontadas en la parte de atrás.
En un arranque de temeridad yo pensaba ir por el GR99 hasta Monzalbarba para cruzar el puente y volver subiendo la ribera contraria del Ebro hasta la A126 para cruzar el puente que me llevaría a Alagón y la furgoneta.
Que no viera ningún camino ni en Google Maps ni encontrara ninguna referencia en foros de btteros no me parecía, desde la comodidad de mi sofá, un inconveniente digno de ser tomado en cuenta.
Salimos tarde los cuatro juntos comenzando a la vez que un grupo de senderistas de Reus llegaban a Alagón. Ellos iban  haciendo parte del Camino de Santiago. La GR99 comparte ruta con ese camino.
Cruzamos la vía y la AP-68 siguiendo un rato a su lado. Luego vamos al encuentro del Jalón que cruzamos un poco más adelante por un bonito puente con una zona chula para ir de merienda… El camino esta muy húmedo por las lluvias del viernes, lo que a mí me encanta, y además el paisaje esta limpio y bonito.
Torres de Berellen y después al encuentro del Ebro. El sitio se llama la barca del Castellar y tiene una impresionante vista de los cortados de la ermita del Castellar. Hay una sirga y una estructura que aún se usa para una romería de la zona y para realizar algunos trabajos de los campos de la otra ribera.
Mis amigos se han adelantado y yo aprovecho para hablar con una pareja que parecen de la zona. Me dicen que son de Alagón y les cuento mi idea de volver justo por debajo de los cortados que tenemos delante.
El chico, que me dice que definitivamente no es una buena idea, resulta ser tan buen conocedor de la zona como psicólogo. Enseguida se da cuenta de que soy un testarudo y adorna su convicción con indicaciones detalladas de las dificultades que me voy a encontrar en la otra orilla no olvidando ni los barrancos que desembocan en el Ebro, ni la inexistencia de caminos, ni la abundancia de zarzas y para acabar de apoyar su argumentación me habla de fincas privadas con valla y guarda. Si quiero sortear esto subiendo por el monte me recuerda que es zona militar dedicada a maniobras.
También me indica que las mayores dificultadas las voy a encontrar casi al final o sea en la peor parte posible y me aconseja que, si quiero demostrar que soy capaz de cometer mis propios errores, lo intente en sentido contrario.
Agradeciendo el consejo y apreciándolo en lo que vale, pues parece conocer bien la zona, me replanteo el paseo.
Seguimos por la GR bastante bien marcada y disfrutando del camino hasta la siguiente barca que es la de Candespina.
Me voy encontrando de vez en cuando a mis amigos que a veces se despistan y a veces simplemente paran a contemplar el paisaje y a hacer fotos.
Paso por el mirador del río y por el soto de la Maltorada y ya hacia Utebo. En Utebo relleno el Camel y a seguir.
Esta parte es la única que veo mal señalada. Saliendo de Utebo y nada más pasar el túnel por debajo de la AP-68  hay tres caminos alternativos. Uno de ellos con una señal de camino equivocado que es el que tuerce a la izquierda en dirección al río. Otro sigue recto para acabar en un campo. Y el correcto (que no seguimos ninguno de nosotros) es el que sigue recto con un ligero quiebro a la derecha y arriba.
El error nos lleva a dar con la valla del cuartel de pontoneros en Monzalbarba. Una vez rodeada esta valla mis amigos siguen recto camino de Zaragoza por el Parque Deportivo Ebro y yo cruzo el puente siguiendo la GR . El sol es plomizo y el calor aprieta y a mí me afecta especialmente por lo que llego al centro de interpretación algo tocado parando a beber agua y a reposar.
Sigo hasta Juslibol y ya en el pueblo veo el autobús de línea listo para salir… y bueno sencillamente lo cojo. Es otro recurso más que no he usado hasta ahora y que te permite acometer rutas gestionando el grado de sufrimiento que quieres soportar.
Por hoy es suficiente. Son unos 30 Km. Pienso que estas horas calurosas del día hay que tratarlas como si el camino fuera cuesta arriba e intentar sobrevivirlas de la mejor manera posible.
En las últimas salidas veo que es más sencillo gestionar la noche que el mediodía con calor.
La ruta la he sacado de esta página que recomiendo pues tiene bastante información para hacer entrenos diferentes y entretenidos. Son las etapas 24 y 25.
Si alguien tiene información sobre la ruta entre Alfocea y la A-168 y la quiere compartir se agradecerá.

sábado, 16 de abril de 2011

Jorgeada

Son las 15:34 Acabo de volver de Huesca. Y me dispongo a descansar. 
Pero antes tengo que contar esta noche.
Salida corredores.
23:40 Para mí sorpresa estamos 8 en la salida corriendo.
No conozco a nadie. Todo chicos. Un par que, por las camisetas, parecen del club Los Sarrios pero igual me equivoco pues en su Web no veo ninguna referencia a la Jorgeada. Enseguida me fijo en el que parece menos disfrazado de “corredor de ultra”. Gorra de visera y pantalón corto.
Nos ponemos en línea de salida… unas fotos y sincronizados con las campanas del Pilar a correr.
En el semáforo de Echegaray nos paramos y aprovecho para presentarme. “Por cierto…yo me llamo Javier…”. Me contesta el chico de la gorra “Yo, Pablo”. Nos ponemos a hablar y, como el resto parece no saber el camino, nos ponemos en cabeza.
Pablo.
Yo tengo ganas de correr y se nota y Pablo no se queda atrás precisamente así que el ritmo es rápido y nos vamos distanciando del grupo.
Esto me extraña porque me parecía un grupo fuerte aunque no hemos tenido ocasión de hablar.
En cada desvío me vuelvo para asegurarme que el siguiente nos ve tomar el camino correcto que a fin de cuenta son compañeros y no rivales.
Pablo resulta ser un buen conversador, con una vida más interesante de lo que se podría esperar de sus 23 años y con la cabeza bien amueblada.
Y además corre con un estilo rápido, limpio y elegante.
Pasa de la música que llevaba preparada (una de sus armas secretas me confiesa) y conversamos sin  perder comba.
De esa forma llegamos a San Gregorio, para luego seguir hasta San Juan de Mozarrifar.
Las señales se ven bastante bien. Yo conozco el camino de hacerlo de día en alguna salida de las largas y para más suerte Pablo hizo esta misma ruta corriendo hace dos años.
Pasamos por el Barrio del Comercio contándonos nuestras vidas y milagros y enseguida llega Villanueva de Gallego.
Otra sorpresa agradable.
Empezamos a adelantar a andarines ya en ese pueblo cuando yo esperaba pillar al primero en Zuera. Vamos muy deprisa para una carrera tan larga pero el tren que marca Pablo, definitivamente es él quien marca el ritmo aún sin querer, es un tren muy laminero y no quiero perderlo.
Esto hace que dude en parar a buscar mi frontal y me juegue los tobillos en el camino de piedras saliendo de Villanueva. Al final paro y me pongo el frontal.
Gran idea.
El frontal de Pablo, con el que nos estábamos alumbrando hasta ahora los dos, queda como una débil cerilla comparado con el mío (a pesar de ser una oferta de LIDL!) y podemos ir más seguros.
Pabellón de Zuera.
Llevo programada una alerta en el móvil cada hora y así veo que a la 1:00 estamos en el barrio del Comercio y a las 2 en la rotonda que va a cruzar el Gallego antes de llegar Zuera.
Llegando a Zuera hablamos de parar a hacer un avituallamiento.
Ya en el pabellón de Zuera, Pablo me dice que se adelanta.
Yo me doy cuenta de que no puedo seguir su ritmo por más tiempo así que nos despedimos y le veo partir sabiendo que no lo volverá a pillar en toda la noche.
De todas formas estoy en Zuera a las 2:28 para mí es un ritmo más alto de lo deseado así que decido reducir un poco.
Por fortuna mi tobillo derecho, con la ayuda de la tobillera, se esta portando y desaparecen las nubes negras que tenía sobre si me estaba jugando o no una lesión seria corriendo en estas condiciones.
Ahora toca jugar solo… aunque no tan sólo. Con agradable frecuencia me voy cruzando con los andarines.
Palabras de aliento entre ambas formas de ver la Jorgeada y buen rollo.
Esto será la tónica general a partir de aquí hasta Huesca.   
Ha sido un acierto la salida diferenciada 2 horas después.
El siguiente avituallamiento es de lujo. 
Gracias a los voluntarios disfrutando de un caldo caliente.
Un vaso de caldo caliente a las 3:29 me sienta divinamente.
Sigo y enseguida me gritan “que no es por ahí, vuelve…” Yo y mi habilidad para perderme!
A partir de aquí alterno partes caminando fuerte entre trotes. De esta forma controlo mejor el cansancio y la temperatura.
Esta refrescando y no quiero ponerme más ropa así que cuando tengo frío apreto a correr y cuando me canso demasiado sigo caminando a paso vivo.
A las 4:15 suena el móvil. Entonces me doy cuenta del frío que tengo en las manos que me impide maniobrar correctamente. Consigo responder y es Alberto.
Acaba de salir de Zuera y me dice que es el único corredor que sale de allí. Le cuento por donde voy y nos damos cuenta que va a ser difícil que coincidamos en ruta.
La rutina se repite. Primero se ve una débil luz roja por delante…que se convierten en siluetas con tu frontal y a las que, poco a poco, adelantas….
Siguiente avituallamiento de líquidos y el próximo antes de Almudévar es un café con leche que me voy tomando sin parar no sin antes preguntar por Pablo.
Me dicen  que ha pasado a las 4:40 y son las 5:34 . Me está sacando casí una hora en el paso por el Kilómetro 48,5 .
El siguiente tramo es el que tanto me costo en el 2007.
Pero este año es diferente en parte por que aún es de noche y no se ve Almudévar hasta que ya estás allí.
Cabañera. Cerca de Huesca
Llego a las 6:50 y al calor de un buen fuego veo que la cosa va de migas, panceta y vino y yo, que soy muy bien mandado, me apunto mientras me seco.
Cambio de camiseta aunque sé que no durará mucho seca.
A la salida le pregunto a un chico por el camino y me dice que el lo conoce. Cuando veo que nos lleva a la carretera vieja le digo que la ruta va por la cabañera. Volvemos y enseguida encontramos las señales.
Esta parte del camino no la hice en el 2007 (ese año por el barro se fue por la carretera) y me parece realmente precioso y con no muchas dificultades.
El mozo, que se llama Ramón, hizo la Jorgeada corriendo hace dos años coincidiendo con Pablo, pero este año no se encuentra en buena forma y por eso no se apunto a la salida corriendo aunque esta haciendo algún tramo al trote.
Así que seguimos alternando partes corriendo y partes caminando rápido. A este plan se apunta otro andarín / corredor.
Escapada de Ramón


A las 8:33 la llamada de casa.
Me quedo un poco atrás y Ramón de repente se siente fuerte y sigue corriendo a buen ritmo (ya me había advertido que es un animal de finales!)
El terreno es un tanto técnico y el se demuestra muy hábil en este terreno por lo que se escapa con facilidad.
Yo aprovecho la situación para no parar de correr en su persecución.
Siguiente avituallamiento  en el Kilómetro 69 a las 9:00. Algo de agua y a la caza (en broma, claro!).
El paisaje me encanta, ahora es más fácil correr y yo tengo motivación, así que no paro de correr a buen ritmo.
Paso Walka y en una subida pillo a Ramón. Me dice que la acaba de dar un tirón la rodilla y que baja de ritmo, así que le paso y, ya solo, entro en Huesca.
Hasta ahora no se nada del resto del grupo de corredores salvo Pablo que debe estar tomando cervezas en el Pabellón.
Subiendo como puedo a la Ermita veo detrás de mí y muy cerca a un chaval corriendo y sudando de lo lindo. No puede ser!, me digo.  No pienso dejar que me adelante otro corredor justo en los últimos metros después de 74 kilómetros!
Aprieto los dientes y acelero. El me pregunta “¿Vienes de la Jorgeada? “
Con mis camisetas de la suerte bien sudadas
“Si, y tú”  me atrevo a preguntar … “no, yo no” 
Falsa alarma.
Aunque de todas formas ya estoy en la Ermita.
Foto solo con la pancarta y al poco llega Ramón y otra foto los dos juntos. La verdad es que entre la conversación y la escapada/caza se han hecho muy llevaderos estos últimos kilómetros.
Llegada a las 9:45
Bastante antes de lo que tenía previsto (unas 12 horas) y con mejores sensaciones de lo esperado.
Este es el punto clave... y… bueno me rajo… así que bajo al pabellón buscando las duchas y la comida caliente.
Una vez duchado llamo a Alberto y me cuenta que esta muy cerca y lo noto contento. Llega al rato y compartimos impresiones que para los dos han sido mejor de lo esperado.
Confirmo que soy el segundo corredor en llegar y que Pablo se ha ido ya. De todas formas me cuentan que los primeros andarines han llegado a las 9:20 a un ritmo de 7.2 Kilómetros por Hora!
Feliz!
Ahora mismo me siento otra vez en mi sitio.
Debe ser que tenía previsto sufrir más pero el caso es que no he pasado realmente momentos duros.
Creo que he controlado la actividad haciéndola a mi manera para realizar, al final, el máximo esfuerzo.
No ha sido una noche dura pero me he sentido bastante cómodo y suelto en ella.
Sinceramente, es una actividad que recomiendo.

… y adrede.

viernes, 15 de abril de 2011

Pre Jorgeada “Señor de tus silencios … esclavo de tus palabras”

…alguna vez dije que hay que navegar con el viento que tienes y no lamentarte por los vientos favorables que tuviste o pudieras tener en tiempos venideros.
El presente es ahora y es hoy cuando tienes que navegar, subir tus velas y hacer lo mejor que puedas con los vientos que te toquen en suerte.
He estado pensando en eso estos días.
Días en los que no me veo tan fuerte como hace dos o tres semanas … justo ahora que más fuerza necesito…  
Intento conservar la moral y mantener la vista fija en lograr pasar un buen día el 16.

Que en esta especie de bitácora / diario también quepan los días grises… 

Jueves 14 
Me levanto temprano y me pongo la tobillera. Es la primera vez que uso una.
En principio no me gusta nada usar estos artilugios, pero la torcedura del sábado me sigue molestando y, aunque no he vuelto a correr desde entonces, quiero probar como ando con esto puesto.
Me he dado la semana entera de descanso, en parte por la molestia del tobillo derecho y en parte para coger con ganas el reto (la ruta) del sábado.
No se nada sobre el número de personas que participan en la salida corriendo.
Javier, que se estaba pensando hacer la Jorgeada corriendo, al final decide que lo deja para otro año y Alberto, que pensaba empezar andando y echar a correr al amanecer, decide empezar desde Zuera corriendo. Por lo visto hay un autobús que lleva a Zuera desde Zaragoza a las 3 y pico para llegar a las 4.
Si todo va bien debería haber pasado Zuera a esa hora pero nos damos los móviles para estar en contacto esa noche.
Viernes 15
El descanso hace sus efectos y aunque sigue la molestia hoy me siento lleno de energía y con ganas de comerme los kilometros y disfrutar a tope.
En cuanto al material sigo pensando en ir lo más autosuficiente posible lo que implica no dejar mochila a la organización y usar los avituallamientos para tomar agua aunque dudo que rechace alguna pieza de fruta cuando la ruta se haga dura…
Llevo algo de comida… dos barritas energéticas de las 30 que compre para la UTGS de Alquezar … algunas caramelos que he fabricado y el bocadillo de jamón siguiendo el consejo de Jorge…
Llevo mis dos camisetas de la suerte, un pantalón corto y calcetines de recambio.
Un cortaviento, un forro polar, un puff para la cabeza y una maravillosa gorra que me ha comprado Pilar por sorpresa que tiene hasta faldita como las que llevan en Sables.
El material para que te vean y para ver… frontal y pilas de recambio y el chaleco reflectante.
El camel back y un sobre con sales para mezclar con el agua.
Me he hecho un pequeño road book siguiendo los consejos de Almasy para evitar perderme y controlar lo que queda.
La manta térmica, el silbato, un mechero, cámara de fotos, gafas para ver y de sol.
En el movil he programado una alerta cada hora para que me sirva de control.
Salgo con las trabuco y sin bastones.
 Aunque hace cuatro años los llevé esta vez pienso que, al no haber un desnivel destacado, no son necesarios.



He estado en la plaza viendo la salida de los andarines y hablando con la organización.
El ambiente es genial. Alberto esta un rato y se va a dormir.
Cuando estoy filmando el paso de los andarines por el Puente de Piedra, un hombre me pregunta que es ese acto. Se lo explico y se quede alucinado a pesar de que el ha hecho varias maratones la última en Londres, es ingles, y en sus buenos tiempos bajo de las tres horas …le cuento mi proyecto, me desea suerte y yo aprovecho para darle la dirección de este blog ... apuntándosela en la mano !! .
Salgo para la plaza con los míos.
Me llevo conmigo un recuerdo… un deseo… y un secreto.
El recuerdo del que compartió conmigo esta misma ruta hace cuatro años…
El deseo de disfrutar hasta el último segundo de este día…
y el secreto … lo seguirá siendo… que no todo hay que contarlo… al menos hoy.

Aposta…